domingo, 23 de junio de 2019

La nit de Sant Joan

¡Buenos días rockers!

Hoy domingo 23 de junio vamos a vivir en el levante español una noche mágica, y de eso os vengo a hablar hoy, de una fiesta llamada LA NOCHE DE SAN JUAN (o Nit de Sant Joan).

HISTORIA

El origen de esta celebración se difumina en el tiempo, ya que no podemos concretar una fecha exacta para la celebración de la Noche de San Juan, aunque se sabe que en su inicio era una fiesta pagana. Nuestros antepasados creían que el Sol estaba enamorado de la Tierra y se resistía a abandonarla, por ello comenzó a festejarse en la última noche de primavera y, además, se creía que era la noche perfecta para realizar ciertos hechizos con el fin de ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos, así como para librar encantamientos de amor y fertilidad.

Sin embargo, con la llegada del cristianismo, la fiesta pasó a ser una noche cargada de simbolismo, ya que según los textos sagrados, Zacarías mandó encender una hoguera para anunciar a sus parientes el nacimiento de su hijo, Juan Bautista, que coincidía con la noche del solsticio de verano. Para conmemorar esa fecha, los cristianos del medievo encendían grandes hogueras y celebraban varios ritos a su alrededor, en los cuales siempre estaba presente la señal de la Cruz. Es en esta época cuando la noche adquiere el nombre con el que la conocemos a día de hoy.

RITUALES

Existen muchas leyendas, mitos y rituales que se celebran desde la medianoche del 23 de junio. Si creéis en las supersticiones, esta es una buena ocasión para libraros de los malos espíritus. A continuación, voy a escribiros algunas de las tradiciones que se celebran en esta noche tan especial y mágica.

- SALTAR LA HOGUERA.

El ritual más conocido es hacer una hoguera en la playa y saltar por encima de ella. El número de veces dependerá de la zona donde celebres la noche de San Juan. En algunos lugares son 3 veces mientras que en otros saltan hasta 9, pero eso sí, siempre un número impar. Según la leyenda, el fuego protege a todo aquel que tenga el valor de saltar y atravesar las llamas.

- BAÑARSE EN EL MAR.

El agua también tiene mucho simbolismo en esta noche mágica. Cuenta la leyenda que si te bañas esta noche tendrás la salud garantizada. El ritual manda que te bañes desnudo y mirando a la luna para sumergirte 12 veces. Si lo que pretendéis es aumentar la fertilidad, solo tenéis que saltar las olas de espadas, además, si lo hacéis 7 veces conseguiréis ahuyentar las energías negativas.

- QUEMAR LO NEGATIVO.

Es sabido que el fuego se asocia con la purificación, por lo que esta noche podéis escribir en un papel todo aquello que no queréis en vuestra vida y quemarlo, por lo que atraeréis buenas energías y alejaréis las malas.

- AMOR

Si vuestro propósito es encontrar el amor, a las 12 de la noche deberéis encender dos velas rojas y colocarlas en vuestro dormitorio con un papel con el nombre de la persona a la que quieres atraer. Luego, deberéis realizar una infusión con lavanda, milenrama, jengibre y pétalos de rosa. Una vez se enfríe, rociad la habitación ella.

Así que... contadme. ¿Cuáles son vuestros planes para esta noche? ¿Creéis en estas leyendas? ¿Haréis algún ritual?

AU REVOIR!!

lunes, 1 de octubre de 2018

Hatshepsut - Faraona de Egipto

¡Buenos días rockers!

Como sabéis, mujer y poder son dos términos que han ido unidos pocas veces a lo largo de la historia, pero la gran faraona de la dinastía XVIII de Egipto es una excepción, ya que destacó por su gran inteligencia política y su voluntad de poder.

¿Queréis conocer su historia? ¡Adelante!

El misterio envuelve la vida fascinante de la faraona Hatshepsut. Nació en la ciudad de Tebas, hija de Tutmosis I y Ahmose, pertenecientes a una rama secundaria de la realeza. Cuando no tiene más de 8 o 9 años, el faraón Amenhotep I muere sin descendencia. Entonces, su padre es designado faraón del Imperio Egipcio y la pequeña se convierte en princesa real. Tutmosis I se entrega a la guerra y, en 13 años de reinado, expande sus tierras hasta el río Éufrates. Cuando repentinamente fallece, Hatshepsut ocupa el trono.

Sin embargo, una conjura palaciega, liderada por el poderoso arquitecto real Ineni, logra apartarla y colocar a su hermanastro Tutmosis II, obligándola a casarse con él, convirtiéndose así en reina consorte. El orgullo de la joven está fuertemente herido, la idea de supeditarse a su marido le es insoportable, ya que su sangre es muy noble y además goza del título de Esposa de Dios: Hatshepsut, "la que está a la cabeza de las damas nobles, unida a Amon". No está dispuesta a que le pasen por encima.

Tutmosis II muere repentinamente. Com Hatshepsut no tiene un hijo varón sino una niña, se plantea una crisis de sucesión. El maquiavélico Ineni vuelve a maniobrar para colocar a Tutmosis III, un hijo que el faraón fallecido había tenido con una concubina.

Hatshepsut acepta el cargo de regente, ya que el nuevo faraón es muy pequeño para gobernar. Cuando llega el momento, la joven, inteligente y ambiciosa, da un golpe de Estado y coloca a sus allegados en los puestos más importantes. El poder es completamente suyo. 

Al cabo de 7 años, cambia su nombre por el de Maatkare Hatshepsut y comienza a mostrarse como única soberana de Egipto, adoptando los atributos de un faraón -la barba postiza y el tocado nemes- y los epítetos reales masculinos de Rey del Alto y Bajo Egipto y Señor de las Dos Tierras. Su mandato fue fundamentalmente pacífico y centrado en renovar los templos y mejorar las ciudades.

Pero Hatshepsut no renuncia al poder ni cuando Tutmosis III alcanza la mayoría de edad. Durante casi dos décadas, Egipto tuvo dos faraones, la madre y el hijastro, que reinaron conjuntamente sin conflictos aparentes aunque ella llevó las riendas del país.

Hatshepsut ocupó el centro de una brillante corte radicada en la capital, Tebas. En ella, además de los miembros de la familia real y sus sirvientes, figuraba un gran número de cortesanos y oficiales que desempeñaban funciones civiles, religiosas y militares. Desde que Hatshepsut murió, su nombre desapareció de la historia.

La mujer que había osado proclamarse faraón fue objeto de una damnatio memoriae, la eliminación de toda referencia de su reinado, como si no hubiera tenido lugar. Hubo que esperar a los siglos XIX y XX para que los grandes estudiosos de Egipto restablecieran su memoria.

AU REVOIR!!