martes, 18 de septiembre de 2018

Yusaku Maezawa

¡Buenos días rockers!

Resulta que he descubierto a un millonario japonés que, al igual que pienso yo y muchos de ustedes, quiere acabar con el problema de no acertar con la talla cuando compras por Internet. La fortuna de Maezawa supera los 2.300 millones de euros, compra obras de arte para exponerlas en público y planea crear un museo en su ciudad, Chiba.

Este hombre se hizo famoso por comprar un Basquiat por 96 millones de euros, que añade a su colección de picassos, warhols, koons... Pero el mérito del empresario Yusaku Maezawa, de 41 años, es haber creado un extraño traje de buzo que, en realidad, es un patrón.
Maezawa fue batería de un grupo punk, pero se aburrió de la rutina de conciertos y se convirtió en empresario. Optó por la moda y creó una línea de alta costura a precios asequibles y una plataforma de venta. Maezawa se percató de que el gran problema de vender ropa por Internet es que el comprador nunca está seguro de si le va a quedar bien. "La época en la que la gente se adaptaba a la ropa tiene que terminar. Debe ser la ropa la que se adapte a la gente", explica.

Y ha creado el Zozosuit, una especie de traje de mimo estampado con topos que, en realidad, con sensores. El cliente se lo pone, se baja una aplicación en el móvil, lo coloca sobre una superficie estable y da una vuelta sobre sí mismo mientras el móvil lo escanea y calcula sus medidas: en total, se toman 15.000 referencias. Con ellas se confecciona el patrón que sirve para cortar las prendas que el cliente compra on-line.

En Japón se han repartido un millón de Zozosuits gratis. El éxito es tal que la empresa planea expandirse a 72 países. Vamos, lo que yo he soñado toda mi vida, probarme ropa on-line y saber si la puedo comprar o no porque así sé si me cabe.

AU REVOIR!!

lunes, 17 de septiembre de 2018

Joséphine Baker

¡Buenos días rockers!

No sé si conocéis a Joséphine Baker, una bailarina de pile de ébano que rompió moldes allá por donde pisó. Nació en Missouri en 1906 y murió en París en 1975. Se dedicaba a la danza, lo hacía desnuda a ritmo de charlestón y rompió con los estereotipos de su época. Una luchadora que participó en la resistencia y peleó toda su vida por los derechos civiles de su pueblo.

Si queréis saber más... ¡seguid leyendo!

La noche del 8 de abril de 1975, en el teatro Bobino de París no cabía un alma. La famosísima Joséphine Baker, de 68 años, celebraba sus 50 años de carrera con una actuación estelar. Entre el público se encontraba la plana mayor del mundo del espectáculo y de la cultura.

Solo unos pocos días después, la diva de ébano entró en coma repentinamente y falleció. Más de 20.000 personas se lanzaron a las calles de París para asistir a su funeral y rendir homenaje a la mujer que les había conquistado desde el escenario. La princesa Tam-Tam, la Venus Negra, la Sirena del Trópico era idolatrada por todos. Pero no siempre fue así.

Freda Joséphine McDonald nació en Saint Louis, Missouri, donde tuvo una infancia penosa. Su madre era lavandera y su padre un baterista de vodevil que las abandonó enseguida. Desde bien pequeña, su vida estuvo marcada por la escasez y el racismo. A los 12 años deja la escuela y consigue un trabajo de camarera. Es ya una adolescente tan luchadora como enamoradiza. A los 13 años se casa por primera vez con un jugador de béisbol, pero el amor expira antes de cumplir el año. La niña/mujer sueña entonces en convertirse en bailarina.

A los 16 años, se marcha a Broadway a ver si alguien repara en su talento, pero la respuesta siempre es la misma: "Demasiado flaca, demasiado negra". Machismo y racismo van de la mano. Pero Joséphine no se rinde y decide probar suerte en París. En los años 20, la ciudad de la luz baila a ritmo del jazz. Las jazz-bands y el charlestón reinan en los cabarets. La joven afroamericana no tarda en encontrar su sitio en la vibrante noche parisina, en espectáculos musicales como los de la La Revue Nègre o La Folie du Jour.

Lo que escandaliza a los americanos, encandila a los franceses. Su voz y su cuerpo, y sobre todo esa capacidad innata de expresarse libre y sin prejuicios, la convierten, de un día para otro, en la sex symbol del momento y en musa de poetas y pintores. De Picasso a Hemingway, todos caen rendidos ante esta mujer que rechaza el calificativo de exótica, y aparece siempre divertida, fuerte y provocativa.

Con el torso desnudo y una falda confeccionada con 16 bananas se presenta en el Music Hall de los Campos Elíseos bailando charlestón.  El éxito es arrollador. En solo un años se convierte en la artista más fotografiada y admirada de Europa. París la adora y ella le corresponde nacionalizándose francesa al casarse otra vez.

Cuando el ejército nazi ocupa París, la valiente Joséphine colabora con la resistencia francesa y actúa para las tropas aliadas. Finalizada la guerra, se casa con un director de orquesta y decide adoptar doce niños de etnias diferentes. Se hacen llamar "La tribu del arcoíris".

La familia multirracial recorre Estados Unidos, proclamando su protesta contra la discriminación. Infatigable y luchadora, participa junto a Martin Luther King en la célebre Marcha de Wasington de 1963, por los derechos civiles. Es la única oradora mujer que se dirige a la multitud. Hemingway dijo de ella que era la mujer más sensacional que había conocido... y no le faltaba razón.

AU REVOIR!!